domingo, 29 de septiembre de 2013

Mucho mas que amigos - Capítulo 19

- Date la vuelta y túmbate en la cama con los brazos hacia arriba. Apóyalos en el cabecero de la cama.

De nuevo Sandra obedeció. Con las esposas Carlos se aseguró de que ella no moviera los brazos, y se colocó al pie de la cama.

- Abre las piernas, quiero ver lo mojada que estas.

Mientras ella obedecía, él fue desvistiéndose y cuando se quitó el pantalón, la vista de ella fue directa a su entrepierna, a su durísima erección. Sandra se lamió los labios y Carlos le quiso decir que no se preocupara, que pronto lo tendría en su boca, pero ahora mismo, el que tenía que tenerla en su boca, era él.
Se inclinó sobre la cama, acariciándole las piernas. Sandra estaba completamente depilada y le encantaba. Estaba deseando probar esa suavidad contra su lengua.

Sandra arqueo la espalda al notar la suave lengua de Carlos recoriendola tan íntimamente.

- Joder nena, me encanta tu sabor.

Le beso la ingle, haciéndola temblar.

- Pero ahora mismo, necesito estar dentro de ti.
- ¡Dios sí!

Carlos subió por su cuerpo, mordisqueando su piel. Podía notar su dureza rozándole y jamás se hubiera imaginado que su amigo la tuviera tan grande.
Carlos se detuvo un momento para mirarle las muñecas.

- ¿Te duele?
- No.
-Bien. Me gusta tenerte así… completamente a mi merced,

La beso con ternura en los labios y Sandra se derritió por dentro. Como no se había dado cuenta antes de que este era el hombre a quien quería?
El beso se hizo más intenso y Sandra elevo las caderas, necesitando sentir a Carlos más cerca. Él se separó un poco de ella y mirándola a los ojos, se clavó en ella de una estacada, llenándola hasta el fondo.
Sandra jadeo. Carlos era muy grande y hacia bastante tiempo desde su última vez… Cerró los ojos, eren demasiadas sensaciones a la vez.

- Abre los ojos Sandra. Quiero que estés segura de que sabes quién te está follando.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Mucho mas que amigos - Capítulo 18

- Súbete a la cama y ponte de rodillas.

Sandra lo desafiaba y lo volvía loca, pero nunca había estado tan duro. Podía oler lo excitada que estaba ella y se moría de ganas de hundirse en ella por fin. La deseaba con todo su ser, esto era mucho mejor que una fantasía.

Ver el cajón lleno de juguetes sexuales le había sorprendido. Jamás se hubiera imaginado que Sandra tenía un lado tan juguetón y pervertido, pero le preocupaba ese enamoramiento que tenía con su hermano.

Basta. Esta noche es tuya, ella misma lo ha dicho. Sabe que no eres Rafa.

Sandra se había subido a la cama y estaba de rodillas pero erguida.

- Sandra, de rodillas a cuatro patas. Ahora.

Ella obedeció de inmediato. Y el verla así, para él, era demasiado. No podía esperar mucho más. Se acercó a ella, acariciando ese trasero perfecto.

El primer azote fue inesperado. La había estado acariciando y de buenas a primeras, su cachete ardía! Sin embargo, no era para nada una sensación desagradable ya que no le había dado con demasiada fuerza. Los siguientes azotes la hicieron jadear y soltó un gemido cuando Carlos la penetro con dos dedos.

- Joder, estas empapada cariño. ¿Te gusta esto, mi pequeña traviesa?

Sandra asintió. No se atrevía  a hablar porque le rogaría que se la metiera ya de una vez. Lo necesitaba dentro.

- Mira ese culito tan sonrojado. Estas preciosa Sandra.


Sandra se retorció debajo de él y lo escucho de reírse…  Maldito capullo…

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Mucho mas que amigos - Capítulo 17

Sandra vio la cara de sorpresa de Carlos al ver el contenido de su cajón. Había un poco de todo, esposas, vibradores, bolas chinas, preservativos de sabores… Tenía un lado muy sexual y ya que no tenía pareja pues se buscaba la vida para jugar… Le encantaban los juguetitos.
Había sospechado que Carlos tenía un lado dominante, y ahora estaba segura. Por eso se alegraba de haber comprado las esposas y otras cosas que sola jamás podría usar.

- ¿Qué significa esto Sandra?

El tono de su voz era firme y autoritario y la estaba excitando más por momentos. Bajo la mirada como haría una buena sumisa. Había leído muchos libros sobre el tema al intuir ese lado de Carlos, y había querido aprender. Siempre pensó que era mera curiosidad, ahora sabía que era algo más.

- Sandra. Mírame, y responde a la pregunta.

Levanto la vista y vio que Carlos la miraba hambriento. Podía ver su erección apretando la tela de sus pantalones y se volvió a morder el labio.

- Sandra, más te vale que me respondas ahora mismo, si no quieres que azote ese precioso culo tuyo.

Sandra apretó las piernas con fuerza, jamás había estado tan mojada.

- Me gustan los juguetes.
- Eso ya lo veo, pero, ¿y esto?

Saco las esposas.

- ¿Con quién las usas?
- ¡Con nadie! Las compre por si acaso…
- ¿Por si acaso, que?
- ¡Ay no lo sé!
- ¿Pensabas usarlas con Rafa?
- ¡No!
- Porque te diré que por muy sexual que parece, mi hermano es más del polvo vainilla. Así que igual deberías pensártelo mejor y…
- Carlos.

El la miro, arqueando una ceja.

- Cállate y fóllame.

Una sonrisa lenta y sensual se formó en su rostro.

- Creo que te he dejado claro, que el que mandaba aquí, era yo.
- Pues no me hagas esperar.

Carlos chasqueo la lengua mostrando su desaprobación.


- Creo que te has ganado esos azotes, pequeña.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Mucho mas que amigos - Capítulo 16

Carlos gruño y la volvió a besar.

- Dios, te deseo tanto! Necesito algo… algo para atarte las manos.

Miro alrededor pera ver si podía usar algo, pero Sandra le sonreía con travesura.

- Mira en el primer cajón de mi peinadora.

La miro, preguntándose qué podía tener Sandra ahí. La soltó para ir a mirar, el movimiento incomodo ya que el pantalón le apretaba. Mucho.

- No te muevas.

Se acercó al mueble y vio que el cajón tenía una cerradura. ¿Cómo no se había fijado nunca?

- ¿Donde…?

Sandra seguía con esa sonrisa traviesa y la mirada de Carlos se posó sobre el colgante que nunca se quitaba. Se acercó de nuevo a ella para coger la llave que llevaba al cuello.

- ¿Que secretos escondes nena?

Sandra levanto los hombros mientras se mordía el labio inferior. Carlos no podía resistirse a ella, necesitaba saborearla un poco más.
Metió la mano en su pelo, inclinándola hacia atrás de nuevo.

- Me estas volviendo loco peque.

Esto era lo que él siempre había querido. Sandra desnuda y toda suya. Una autentica fantasía hecha realidad. Se separó de ella con dificultad, respirando agitadamente. Levanto la llave delante de ella.


- Veamos que escondes.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Mucho mas que amigos - Capítulo 15

Los labios de Carlos sobre los suyos eran perfectos. Jamás hubiera pensado que un beso pudiera ser así, tan intenso. Tan enloquecedor,
¿Cómo no se había dado cuenta antes de la sexualidad que emanaba Carlos por cada poro de su piel? No se parecía en nada a Rafa. Era mil veces mejor.
Sintió como sus labios bajaban por su mandíbula hacia su cuello, besando su piel sensible. A Sandra le costaba respirar, pero le encantaba la sensación.

- Dios peque, no puedo… esto…
- Carlos.

Al decir su nombre, él se calmó y sus brazos la rodearon.

- Te necesito Sandra. Necesito estar dentro de ti.

Eso la sorprendió, jamás hubiera pensado que Carlos quería algo más en su relación.

- Tengo que estar seguro de que estás conmigo. De que sabes con quien estas. Yo no soy Rafa, yo…

Sandra se separó un poco de él y encendió una pequeña lamparita. Volviendo a sus brazos, lo miro a los ojos y lo beso.

- Se perfectamente con quien estoy y con quien quiero estar, Carlos. Y yo también te necesito dentro de mí.

Carlos no pudo contener el gruñido que se formó en su garganta. Por fin Sandra seria suya. Y ella sabía que estaba con él, y no con su hermano.
La cogió en brazos, haciendo que entrelazara los brazos alrededor de su cuello y sus piernas alrededor de sus caderas.

Sandra jadeo al notar su erección rozándola mientras subían las escaleras. La fricción hacia maravillas con su cuerpo, pero llegaron al dormitorio demasiado pronto. Carlos la soltó en el suelo y comenzó a desvestirla. La luz de la luna entraba por la ventana, haciendo que se pudieran ver perfectamente. Y por muy extraño que pareciera, no sentía nada de vergüenza.
Con Carlos todo era tan natural que se preguntó porque esto no había surgido antes entre ellos.
Por tu obsesión con Rafa, tonta.
Levanto las manos, quería tocarlo mientras lo besaba, pero el agarro sus muñecas y las agarro por detrás de su espalda, haciendo que sus pechos se elevaran. Carlos aprovecho y sin dejar de mirarla chupo un pezón con fuerza, haciendo que Sandra jadeara.

- Carlos, desvístete. Quiero verte.

Carlos enterró su mano libre en la espesa melena de Sandra, y con un movimiento firme tiro de ella, inclinando su cabeza hacia atrás. Sandra gimió, lo miro y se lamió los labios. Siempre había sospechado que Carlos tenía un lado salvaje, un lado oculto. Pero ¿quién le hubiera dicho que eso la excitaría?

- Sandra pequeña… hay algo que deberías saber sobre mí. Yo…

Parecía que no sabía cómo decírselo y la miro casi pidiendo disculpas.

- En el dormitorio, el que manda, soy yo. Yo… necesito tener el control… yo...
- ¿Carlos?
- Que.
- Eres dominante.

No era una pregunta.

- Sí.

- Pues… domíname.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mucho mas que amigos - Capítulo 14

El enigmático mensaje de Sandra lo hizo salir de casa corriendo, para acudir a su lado. Te necesito.
Dos palabras.
No sabía que le habría hecho su hermano, pero sentía ganas de buscarlo para patearle el culo. Por si acaso. Llego a la casa de Sandra 15 minutos después, frunciendo el ceño al ver que no había ni una luz encendida… ¿igual Sandra se había equivocado al mandarle el mensaje? Pero no, Sandra lo necesitaba, podía sentirlo. En vez de llamar, uso su llave, y al entrar escucho los sollozos suaves que provenían del salón.

- ¿Pequeña? Soy yo.

Se quedó en la entrada, y escucho como Sandra se acercaba y se tiraba a sus brazos.

- Shh, ya está cielo, ya estoy aquí. ¿Qué ha pasado?
- Me… ha… dado… plantón…

La apretó más fuerte contra él. No soportaba su dolor. En cuanto encontrara a su hermano, lo mataba.

- Mi hermano es idiota.

Eso arranco una sonrisa a Sandra, que se separó de él para mirarle a los ojos. Incluso en la oscuridad, podía ver el brillo de sus lágrimas, y ver como se lamia los labios. Oh dios, no podría resistirse a ella. Esta noche no. Pero no podía aprovecharse de ella, estaba sufriendo y…


Sandra vio la ternura en su mirada, y no se lo pensó. Lo beso. Un beso suave, tímido, pero estremecedor. Gimió mientras abría la boca para saborearlo entero. Carlos se había tensado pero eso no la detuvo. Lo necesitaba. Lo necesitaba de una manera primitiva y salvaje, mujer contra hombre, amándose locamente. Atrás quedaba el plantón que le había dado Rafa, él ya no existía, solo existía Carlos. El único hombre que siempre estaba ahí, el único que la entendía, que la escuchaba, que la trataba como una diosa incluso cuando tenía un día tonto. Fue como si se le abrieran los ojos por primera vez en mucho tiempo. Ella no quería a Rafa. Quería a Carlos. Lo quería como algo más que un amigo, y ya era hora de que se lo demostrara. Sin dejar de besarle, comenzó a intentar quitarle la ropa.


Carlos no sabía que pensar, pero no podía soltarla tampoco.

- Sandra cielo, estate quieta.
- No.
- Sandra. Yo no soy Rafa.

Eso la detuvo.

- Claro que no lo eres. Eres Carlos. Mi Carlos. Ahora… cállate.


Sus suaves labios lo asaltaron otra vez, y Carlos tomo el control. Si ella sabía quién era y aun así lo besaba de esa manera… quizás… solo quizás, por fin sus sueños se harían realidad. Ahora tendría que mostrarle que el Carlos que ella conocía, tenía un lado oscuro. Le iba a mostrar el lado dominante siempre había tenido que esconder de ella. Sonrió para sí cuando ella tiro de su ropa, impaciente. Si, le mostraría a su peque, quien mandaba en la cama, y haría que disfrutara mientras se lo mostraba. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Mucho mas que amigos - Capítulo 13

Sandra pasaba de él. Toda la semana había pasado de él, y le dolía. Hacia su trabajo, y hablaba con él lo mínimo. Cuando él la llamaba después del trabajo, o no le respondía o le respondía cortante. Estaba deseando ir a su casa esta noche. Ya era viernes, seguro que ya se le había pasado el cabreo. O por lo menos lo podrían hablar. Le mando el mensaje diciéndole que la recogería a las 8, y el mensaje que recibió como respuesta lo mato.
No te molestes. Tengo planes. Nos vemos el lunes en el trabajo.
¿Qué planes podría tener? Nunca habían cancelado sus citas de los viernes, ni cuando estaban enfermos, ni cuando tenían pareja. Nunca. Salió en su busca pero su hermano entro antes de que pudiera hacerlo.

- Hola hermanito.
- ¿Qué quieres Rafa? Tengo que buscar a Sandra.
- La he mandado a casa.
- ¿Qué? ¿Porque?
- Porque esta noche vamos a salir y se tiene que poner guapa.
- Muy gracioso.
- Lo digo en serio. Pero no te preocupes, solo va a ser algo físico. Sus palabras, no las mías.

Carlos jamás había tenido tantas ganas de darle un puñetazo a su hermano que en estos momentos. Sandra lo había dejado tirado por su hermano. No se lo podía creer… después de tantos años, y su amistad terminaba así. Por el capullo de su hermano.


Sandra estaba nerviosa por su cita con Rafa. Hoy saldrían juntos y si se fiaba de sus palabras igual terminaban juntos en la cama. Se sentía culpable por Carlos, pero él mismo se lo había buscado, así que intento no pensar en él.
Habían quedado a las 9 y eran y cuarto, ella ya estaba lista, y estaba esperando que Rafa la recogiera en cualquier momento. Sonrió al pensar en lo diferentes que eran los hermanos, uno siempre puntual, y el otro nunca. Lo esperaría un rato más antes de llamarle. Esperaba que no le hubiera pasado nada. A las 9 y media Sandra comenzó a desesperarse, ¿qué podía haber pasado? A las 10 no espero más y decidió llamar. Una mujer cogió el teléfono.

- ¿Diga?
- Si… ¿eh esta Rafael?
- Rafael cariño es para ti.
- Sí. ¿Quién es?

En el fondo se escuchaban los inconfundibles sonidos de besos y gemidos.

- Soy Sandra.
- ¿Que Sandra?
- La asistenta de tu hermano. La chica con la que habías quedado hoy.
- Ay, pues lo siento preciosa, es que me pillas ocupado. No voy a poder quedar. Nos vemos en la oficina vale. ¡Ciao preciosa!

Sandra se quedó con el teléfono pegado al oído después de que Rafa le hubiese colgado. Unos minutos después, se derrumbó.


Rafael colgó el teléfono satisfecho, y le dio un beso a la amiga que lo había ayudado.

- Gracias nena.


Sonrió. Ahora Sandra llamaría a su hermano, y por fin se juntarían. O eso esperaba. Siempre había sabido quien era Sandra y siempre había sabido que los dos estaban hechos el uno para el otro. Su hermano era demasiado prudente como para decirle a ella lo que sentía, y ella estaba demasiado ciega como para ver lo que tenía delante. Esta noche en los que debían haber quedado, ella lo llamaría rota de dolor, y su hermano como el caballero andante que era, correría a su lado para consolarla. Y mañana los dos, lo odiarían a él. Pero mientras su hermano fuera feliz con su chica, eso le daba igual.